Meditación sobre Sandy

Un altar para el tormento; conforman su estructura entidades mutiladas, algunas reconocibles, otras irrecuperables. En él se mueven los condenados a trompicones – deshechos angustiados, sus gritos en homofonía inmisericorde. La melodía se diluye en el sonido, el texto es impreciso y banal. El altar, como conjunto, no es agraciado y nadie reconoce su existencia – quizás porque nadie lo espera. Sin embargo, poco hay ajeno a él.

El comienzo es desidia, informe, lejana a la realidad. Su núcleo es lo insuficiente del vivir, la carga de los horrores que vendrán. Lo privado llevado a lo común, a lo compartido, a lo popular, se presenta como condenación. Tres avisos cierran la presentación, con una sombra lastimera que languidece.

El agua inunda al poco, las palabras flotan y se mecen en ella. El desinterés se consume en su afirmación vacía, culmina en la práctica amorosa de lo barato y lo improductivo. La meditación sin fruto se presenta mediante una reflexión innecesaria, contaminando el espacio.

Le responde el reflejo de su desvarío, el dolor del contenido que no encuentra correspondencia, quizá porque nunca tuvo nada. Se despierta ante la negación. La comodidad del vacío se interrumpe, a pesar de todo, en lo extraordinario, bloqueando la huida de lo justamente liberado – no es posible escapar, aún cuando se desea otro camino. Estertores.

Se introduce un júbilo improcedente ante el reconocimiento de lo cautivo, una fachada despreciable y prescindible. La reafirmación sonora de la voluntad insuficiente, de nuevo en escena, tortura lo sensible. Indefensión y abuso. La mutilación provoca rechazo físico, y el amor, afectado por el dolor, se invierte. Celebración de la ignorancia y no reconocimiento del tormento, incluso entre dos individuos que sufren.

La insuficiencia se cierra con agonía inesperada; el resultado es atemporal.

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La Vergonya

És vergonyós fer el que faig. Genera vergonya en els altres.
És vergonyós fer el que fan els altres. Em provoca vergonya a mi.
Llavors el problema no deixa de ser la vergonya.
I què provoca la vergonya?
Un conflicte entre la rectitud, allò que s’ha de fer, i el que es fa. El que fan, i el que haurien de fer.
I quina solució hi trobo?
Ara per ara, cap.
Obediència absoluta cap a l’alteritat=desastre.
Deferència absoluta cap a la individualitat=desastre.
Sembla que les estigui fent les dues alhora, perquè no faig res bé, ni cap als altres ni cap a mi.
Quina pena tot plegat.
Potser el més trist de tot és pensar que existeix la democràcia, i que en el fons només hi pot haver força i violència.
La llibertat d’una forma individual mai podrà resistir per ella sola. La mera existència d’una personalitat no genera el seu valor. I en un entorn on l’única relació possible és la pressió, la força i el control són derivats únics. No hi ha intercanvi, no hi ha diàleg: tan sols rigidesa i trencament. I la bargonya, de trobar-se trencat per gent trencada. De trencar gent tot i estar trencat.

Midnight Whore – Referents

La idea como prostituta seductora

Picasso - Les Demoiselles d'Avignon (1907)

La aberración como forma voluptuosa

Matisse - Desnudo Azul II (1952)

El estilo como análisis de la realidad

Cézanne - Les Grandes Baigneuses (1898–1905)

La belleza atemporal a partir del instante

Renoir - Les Grandes Baigneuses (1887)